lunes, 29 de marzo de 2010

ALBATROSS
en la Fuerza Aérea chilena


FACH 570, HU16B/ASW, preservado en el Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio, en Los Cerrillos, Santiago de Chile

por Sergio Pulgar


Recibidos mediante el PAM para reemplazar a los Catalina, los Grumman SA-16A ALBATROSS fueron asignados en 1958 al Grupo de Aviación N° 2, matriculados FACH 566, 567 y 568. Las tres aeronaves fueron trasladadas en vuelo desde Estados Unidos por Tripulaciones nacionales y portando libreas de SAR, además de las insignias institucionales.
En el proceso operativo sólo una aeronave sufrió un incidente, aunque serio, no produjo daños irreparables, siendo recuperado y continuó operando hasta que fueron incorporados al plan de conversión, implementado por la Grumman en 1963, para convertirlos en la versión más avanzada HU-16B, que involucraba el aumento de la superficie alar y en el caso particular de los chilenos, la incorporación de sistemas de guerra antisubmarina, resultando en la versión HU-16B/ASW ó SHU-16B; caracterizados por el gran carenado de proa que albergaba el nuevo radar y la sensible modificación del carenado de popa que portaba el MAD (detector de anomalías magnéticas).

Además de los Albatross modificados, la institución adquirió tres aeronaves más del tipo ASW, matriculadas FACH 569, 570 y 571; completando una flota de 6 Albatross ASW los cuales permitieron a la institución dedicarse a su misión en forma tal que fuese la encargada de supervisar permanentemente los derechos marítimos nacionales. Asimismo significó un notable aporte a la exploración de los territorios antárticos de Chile entre 1963 y 1967, permitiendo vuelos de apoyo y relevo, a veces en un sólo día.

Una de las más notables misiones sobre la Antártida fue el vuelo sobre el círculo polar antártico cumplida con un Albatross en 1967.

En 1971 se recibió la oferta por parte de la RCAF de tres HU-16B/R-1820-82, siendo adquiridos por el gobierno chileno y asignados a la Fuerza Aérea matriculados FACH 572, 573 y 574, en tanto que un cuarto HU-16B se incorporó al entonces Servicio de aviación Naval con la matrícula Naval 251. El Naval 251 tuvo una corta vida operacional hasta el 1 de Noviembre de 1973, cuando después de una serie de pruebas en tierra en la Base El Belloto, inició un vuelo de chequeo, en el cual falló un motor y sus tripulantes lo controlaron hasta llevarlo hacia la costa donde finalmente aterrizó dificultosamente, cobrando la vida de parte de la tripulación que así había evitado que el Albatross cayese en una zona poblada.

La Fuerza Aérea de Chile hubo de lamentar la pérdida en 1977 del FACH 571, el cual se estrelló mientras aterrizaba en Antofagasta, después de finalizar un vuelo de patrulla ASW, con pérdida de su tripulación y aeronave.

Habiéndose detectado fatiga del material en las vigas maestras del ala, además del boicot estadounidense que impedía la provisión de repuestos, se determinó el retiro de los Albatross en 1979, siendo abandonados en la Base El Bosque y posteriormente enajenados por diversos usuarios internacionales, preservándose solamente el FACH 570 en el Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio de Los Cerrillos.



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